sábado, 17 de marzo de 2012

Teatro posterior a 1940(2): el teatro comprometido y realista




4.TEATRO COMPROMETIDO

Llamamos así a un conjunto de obras que pretenden representar los conflictos existenciales del ser humano (soledad, incomunicación, falta de sentido vital, melancolía, fluir del tiempo, etc...).Junto a estas preocupaciones existenciales aparecerán las preocupaciones sociales, pero en estos primeros años no será fácil exponer la crítica y la denuncia social en las obras debido a la presión de la censura.

Debemos considerar dos posturas dentro de esta tendencia: Los dramaturgos españoles que están disconformes con la situación política de España en esa época abren un debate entre los que se muestran dispuestos a atenuar la crítica o a mostrarla indirectamente con símbolos y alegorías, con el fin de que las obras superen la censura y se puedan representar, y aquellos que defienden la necesidad de expresarse pese a que la censura impida la representación. La postura de los primeros recibe el nombre de posibilismo, y está representada por Buero Vallejo. La de los segundos se conoce como imposibilismo, y está encabezada por Alfonso Sastre.

  • ANTONIO BUERO VALLEJO
Antonio Buero Vallejo (Guadalajara 1916-Madrid 2000) participó en la Guerra Civil y militó en las filas del ejército republicano; al término de la contienda, fue condenado a muerte. Aunque se le conmutó la pena, pasó siete años en prisión. Estos datos biográficos ilustran su quehacer teatral, ya que la actividad literaria de Buero se caracteriza por un compromiso de carácter social: él mismo se definía como un autor solitario y solidario. Sus obras teatrales combinan elementos muy diversos: realismo, simbolismo, reflexión existencial y crítica social. Su teatro introduce la denuncia social de una forma indirecta para burlar la censura del momento. ruptura con la comedia burguesa vendrá del drama realista o social, capaz de superar obstáculos tan sólidos como la censura. Buero recuperaba el protagonista colectivo, propio del teatro social, y presentaba los conflictos como dualidades: pasivo/activo; triunfador/fracasado, etc.

En su trayectoria cabe distinguir tres etapas:
Primera etapa, Teatro en esencia tradicional, respetuoso con alguna o todas las unidades dramáticas y centrado en los temas existenciales con un estilo que se ha llamado “ realismo simbólico”. Historia de una escalera, 1949, En la que se da testimonio de la frustración de unos individuos a los que la realidad les impide cumplir sus sueños. La acción se desarrolla en torno a la escalera de una vivienda en la que residen varias familias de clase humilde. El autor pone en escena a tres generaciones que habitan un mismo inmueble para representar la frustración social y existencial en la vida española de la primera mitad del siglo XX. La obra contiene un mensaje desesperanzado: la realidad acaba imponiéndose sobre los sueños del individuo.
Segunda etapa, integrada por dramas históricos. La acción se sitúa en una época pasada, recurso que permite al autor sortear la censura y analizar los problemas actuales con la objetividad que propicia el distanciamiento histórico. El tema central es el destino del pueblo en una sociedad injusta. Por lo tanto, se insiste más en la faceta social del ser humano. Pertenecen a esta etapa obras como Las Meninas, El concierto de San Ovidio (1962) y El sueño de la razón (1970).
Tercera etapa: la inmersión. El espectador no ve la realidad, sino una versión de un personaje. Desaparecen los intermediarios. El espectador ve la historia desde dentro, desde el punto de vista de un personaje. Aunque trate de un personaje histórico (Goya), incluimos aquí El sueño de la razón (1970) o La Fundación (1974), una de sus cimas dramáticas en la que la crítica social se hace más explícita y se incorporan algunas innovaciones técnicas. En La Fundación (1974), la obra más importante de esta etapa, nos presenta a un hombre llamado Tomás que, tras haber confesado un delito bajo tortura, cumple condena en la cárcel. Ante la dureza de su situación, Tomás se ha refugiado en la locura, creando la fantasía de vivir en una fundación que le ha invitado a escribir un libro. Sus ojos perciben bellos paisajes y suntuosos interiores, hasta el momento en el que la cordura le enfrenta con la realidad.
  • ALFONSO SASTRE
Alfonso Sastre (Madrid 1926) fundó varios grupos teatrales de gran compromiso político con intención de renovar el panorama teatral. Para Sastre, el teatro debía ser un instrumento de agitación y transformación de la sociedad. Escuadra hacia la muerte (1956) supone su consagración como dramaturgo. Sastre escribe un teatro con tintes existencialistas. En otras obras, tales como El cubo de basura (1951), Tierra roja (1954) Guillermo Tell tiene los ojos tristes (1955)o Muerte en el barrio (1955), se inclina por el realismo crítico de denuncia.
Sastre concibe el teatro como un medio de concienciación y de agitación. El autor debe actual como si no existiera un teatro imposible de estrenar. Crea un teatro trágico, de protesta y que invita a reflexionar sobre la necesidad de un cambio social. Si bien se halla dentro del molde realista, Sastre introduce novedades (personajes, espacios o hechos simbólicos, fragmentación de la acción en cuadros diversos...) en un entorno influenciado por el existencialismo francés de Sartre. A partir de 1959, se acentúa en Sastre la preocupación social y se afianza la influencia de Bertolt Brecht.

II.. LA GENERACIÓN REALISTA EL TEATRO DE PROTESTA Y DENUNCIA (1955-1965).-

Se usa a veces este nombre para hacer referencia a una serie de autores que se inician sobre los años 50, tras las huellas de Buero o Sastre .A partir del año 1955 se puede decir que aparece el teatro social en España, aunque ya había habido manifestaciones anteriores, como es el caso de las obras de Buero Vallejo y Alfonso Sastre. Los temas que tratan son las injusticias sociales (la explotación del hombre por el hombre, la vida proletaria, la hipocresía), la marginación, los nuevos esclavos de la sociedad contemporánea, etc. Se caracterizan estos autores por poseer un lenguaje violento, incluso desafiante, directo, sin eufemismos, claramente opuesto al lenguaje biensonante y neutro del teatro "oficial". Estas actitudes les impiden estrenar la mayoría de sus obras. Los principales autores son:
  • Lauro Olmo conecta el teatro social con el sainete y el esperpento en obras como La camisa, que presenta la mísera vida de unos chabolistas condenados a buscar trabajo en el extranjero o a soñar con las quinielas.
  •  José Martín Recuerda . evoluciona desde un teatro protagonizado por individuos rebeldes en un medio violento y opresor (hacia un teatro total que busca una fórmula escena cada vez más compleja con bailes, distintos planos escénicos y los personajes corales . Las salvajes en Puente San Gil (1963), en la que se critica tanto el puritanismo como la brutalidad de un pueblo andaluz que se ceba contra las actrices de una compañía de revistas.
Otros autores destacados son Carlos Muñiz y José Rodríguez Méndez.

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